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Philippe Halsman
©Halsman Estate
Descubrimiento
de la escultura de Victor Hasselblad
El día 8 de marzo de 2006 Victor Hasselblad, creador de la
marca de las míticas cámaras profesionales para
formato medio, hubiese cumplido 100 años. Para celebrar ese
Centenario, los responsables actuales de la firma han organizado una
serie de actos que han tenido lugar en los días 8 y 9 de
marzo pasados, en la ciudad de Göteborg, en Suecia, cuna de
las cámaras Hasselblad.
 
© Ambas, Valentin Sama
Las
actividades comprendieron el descubrimiento de la primera escultura de
Victor Hasselblad, así como la inauguración de
dos magnas exposiciones en el Centro Hasselblad.
Simultáneamente, se
desarrollaron dos programas paralelos de
conferencias y presentaciones, el primero dirigido estrictamente a los
medios especializados, y el segundo a un público selecto, pero de
más amplio espectro.
Además de ello, una serie de
encuentros “one to one”, esto es, personales, con
directivos, ingenieros y expertos de la firma, nos permitieron
redondear algunos conocimientos acerca de las figuras de Victor y Erna
Hasselblad, pero sobre todo desarrollar una nueva perspectiva acerca de
la situación de la firma, las motivaciones de los
responsables actuales y los planes de futuro.
Outher
Space, Inner Space
Full
Moon, Michael Light y las misiones Apollo
Esta
magnífica exposición no tiene nada que ver con
las fotografías que estamos acostumbrados a contemplar en
relación a la larga colaboración de Hasselblad
–a través de sus cámaras– con
el programa espacial de la NASA. Hasta ahora, las
fotografías que veíamos eran copias de cuarta o
quinta generación, debido a los protocolos de
cesión de la agencia espacial, a pesar de ser
imágenes de dominio público desde 1985.
Michael Light,
consiguió permiso de la NASA para trabajar con las 32.000
diapositivas y negativos originales, de las que seleccionó
1.500. Durante cinco años ha escaneado esos originales, a
una resolución equivalente al grano de la
película, para posteriormente retocar motas y ajustar
valores, para copiar finalmente 70 imágenes para la
exposición “Full Moon” (Luna llena),
ahora presentada en el Centro Hasselblad, centro ubicado en la planta
noble del Museo de Arte de Göteborg. Y cuando hablo de
“retocar motas” es literalmente: debido al
abundante polvo lunar, éste se filtraba en ocasiones hacia
los chasis de película, y no solo aparecía como
motas, sino que producía arañazos sobre la
película. Las copias finales están realizadas
sobre papel fotográfico, con máquinas tipo
“Lambda”, y van desde tamaños
relativamente “pequeños”, de
aproximadamente 30 x 40 cm a grandes ampliaciones de algo
más de cinco metros de largo. La mayor parte de las
fotografías son inéditas, y corresponden a los
vuelos “Apollo”, entre 1968 y 1972.

©
Valentin Sama
 
Imagen de la familia de Charles Duke sobre el suelo lunar; Fotografiada por Charles Duke, Apollo 16, 16-17 de abril, 1972

©
Valentin Sama/NASA
Harrison H. Schmitt,
geólogo y astronauta de la misión Apollo 17,
amable, llano y accesible, nos deleitó a lo largo de su
conferencia abierta al público en general, con
anécdotas y datos técnicos de las tomas,
así como mediante una serie de proyecciones de
vídeos inéditos en los que se podía
apreciar “la parte sucia” del trabajo nunca visto:
caídas, tropezones, trajes sucios, fallos en la
manipulación de herramientas, etc. Toda una
lección de una particular mezcla de técnica,
conocimiento, valentía y humildad.


© Valentin Sama
Chasis lunar para película de 70 mm. Para película de 64
ISO, las indicaciones son bien claras: f/8 con el sol a la espalda, f/4
a la sombra. ¡Nada nuevo que descubrir! Es la regla de "f/16 y la
inversa de la sensibilidad como tiempo de obturación.
EVA = Exra Vehicular Activity

Harrison H, Schmitt ante una de sus fotografías
© Valentin Sama
Las
conferencia de Schmitt no fue la única, y así a
través de la de Ingemar
Ernberg pudimos examinar el concepto de célula
como ciudad y mundo interior, y a través de la de
Sören Gunnarsson, biógrafo de Victor Hasselblad
conocer detalles entrañables de su vida. Por cierto, no creo
que fuese anteriormente conocido que existe una conexión
ente Victor Hasselblad y Dresden, puesto que el joven Victor
trabajó una temporada en ICA A.G.
Ilan Chabay,
receptor de la primera cátedra financiada por Hasselblad
para investigar acerca de la “Public Learning and
Understanding of Science” (PLUS) nos regocijó en
la parte final de su intervención con una
demostración práctica, en pleno escenario, de una
pequeña explosión de hidrógeno
controlada. Fue un punto de conexión muy personal para mi,
pues nunca olvidaré la explosión de
hidrógeno… totalmente descontrolada, que tuve en
mi laboratorio a los 13 años, momento en el que el famoso
“ángel de la guarda” debía
estar cierta y realmente “al quite”.
©
Valentin Sama
Life,
de Lennart Nilsson
El Centro
Hasselblad, a través de su director, Bo Myhrman,
había coordinado las dos exposiciones antes citadas de tal
forma que, además del nexo de unión de la
utilización de las cámaras Hasselblad, existiese
un segundo nexo conceptual quizá aún
más poderoso. Así, si la primera, “Full
Moon” nos hablaba del concepto de “Outher
Space” (Espacio Exterior), la segunda se proponía
bajo el concepto de “Inner Space” (Espacio
Interior).

© Lennart Nilsson/NASA
Esta
segunda exposición, titulada “Life”
(Vida) mostraba nuevos aspectos de la conocida obra de Lennart Nilsson,
fotógrafo especializado en la representación del
embrión humano, con fotografías que trascienden
de lo científico para alcanzar un estado del arte
aún si cabe más elevado, haciendo visible lo
invisible.

© Lennart Nilsson
Cerebro embrionario
Intencionadamente,
algunas de sus fotografías de óvulos,
células, virus, y otros elementos presentes en nuestra
maquinaria interior, sirven de contrapunto a las imágenes de
la exploración espacial, si bien en salas contiguas pero
separadas, con decoración específica en color e
iluminación.
©
Valentin Sama
Una
cámara térmica instalada en el propio espacio
expositivo permite a los visitantes explorar la respuesta
térmica de su cuerpo.

© Valentin Sama
Para esta
ocasión se ha creado una serie conmemorativa
–contenida en una caja ad hoc– de los dos libros
correspondientes a ambas exposiciones. De esas cajas, 100 van firmadas
personalmente por Harrison H. Schmitt y Lennart Nilsson, pero solo 25
de esos pares de libros son inglés.
¡Atención, coleccionistas!
Hasselblad
Award 2006
Dentro de
los actos conmemorativos, y como es habitual para cada ocho de marzo,
se hizo pública la concesión del premio
“Hasselblad Award” a la obra de un
fotógrafo, premio que para esta edición
recayó en David
Goldblatt afincado en Sudáfrica. Una
videoconferencia (ver fotografía) nos permitió
disfrutar y sonreír ante la amable y sencilla espontaneidad
de este fotógrafo.

©
Valentin Sama

Comando de apoyo del Partido Nacional (Transvaal, 1964)
© David Goldblatt
Si las
conferencias o seminarios abiertos al público resultaron
ilustrativos e interesantes, las conferencias específicas
para los 25 representantes de medios de todo el mundo que tuvimos
oportunidad de asistir (Los
medios norteamericanos declinaron asistir…), fueron apasionantes, si bien, por
más de una razón, solo puedo reflejar
aquí algunos de los aspectos tratados.
Hasselblad,
conferencias y entrevistas técnicas
Corrección
digital apocromática
De la
propia conferencia de Erland
Petterson (E.P.), así como de una
“charla de sofá” que con gran
amabilidad, generosidad y paciencia me brindó,
adquirí un cúmulo de conocimientos que
todavía estoy procesando en mi cerebro. Erland Petterson (sentado, en la fotografía) es
responsable del “DAC”, esto es de la nueva “Digital APO
Correction”. Este nuevo software de Hasselblad
permite realizar la corrección de las aberraciones
cromáticas residuales de los objetivos. Si bien es cierto
que una variante de esta corrección es ya ofrecida por
algunos soportes informáticos, el de Hasselblad es
único en su género. Una de las razones no es otra
que solo los ingenieros de la firma conocen exactamente los
parámetros a controlar, y ello para cada objetivo, cada
abertura de diafragma y cada distancia de enfoque. Todos esos datos son
pasados al cuerpo de la cámara a través de los
contactos, para ser procesados en relación a la
aberración cromática para esa
situación. De hecho, a través de ese software se
puede conseguir una auténtica corrección
apocromática, superior en algunos aspectos a lo que se
podría conseguir ópticamente.
Según
E.P., el error producido por una aberración
cromática puede llegar a ser tan grande como equivalente a 5 píxeles.
Dicho de otra forma: un punto de imagen que debería
representarse sobre un solo pixel, ocuparía, con su
“arco iris” asociado de colores, cinco
píxeles, con la consiguiente degradación de
imagen.
Resulta
importante destacar que esa corrección
apocromática de un objetivo a través de software
se realiza de forma totalmente
independiente del captador que se vaya a utilizar. En este
sentido debo reconocer que personalmente estaba equivocado y Erland
Petterson me sacó rápidamente de dudas. Ello es
muy interesante, pues una vez alcanzada
la máxima
corrección óptica de un objetivo y su
“caracterización”
apocromática mediante el software, ya podemos ofrecer la
máxima calidad de imagen al captador, sea el que sea, y
“de ahí para atrás” ya es
otra tarea distinta para el firmware.

Un ejemplo del nivel de corrección
apocromática que se puede alcanzar mediante el Hasselblad "DAC"
(Fotografiado de la pantalla)
© Hasselblad
Por
otro lado, y tal como nos explicó E.P., se consigue
más calidad y es más rentable en todos los
sentidos, “repartiendo” la tarea de la
corrección apocromática entre el
diseño del objetivo en si y el software corrector. Mediante
esta aproximación enteramente nueva, se puede conseguir la
máxima calidad de imagen manteniendo un volumen, peso y
coste de los objetivos dentro de parámetros viables. Resulta
fácil subestimar el trabajo de investigación para
“volcar” los datos de diseño de
ordenador para que los algoritmos del software de corrección
puedan desarrollar su tarea, y por supuesto, desarrollar esos
algoritmos y condensarlos para quedar contenidos en un firmware
manejable por la cámara.
Para los
objetivos de la serie “V”, esto es, los
clásicos anteriores a la
“digitalización” de Hasselblad, la
transferencia de información resulta imposible, por la
ausencia de contactos
y de memoria “ROM” en el
propio objetivo. Sin embargo, podría hacerse una
caracterización parcial, y un tratamiento posterior a
través de software en el ordenador, pero… no es
lo mismo. De la misma manera que no es lo mismo utilizar la
corrección cromática de un software
genérico, que carece de la entrada de datos
específica del fabricante de los objetivos.
Desde luego
que con Erland Petterson aprendimos muchas cosas más, y
entre ellas, que por el momento no puede evitarse que los captadores,
debido a su estructura multicapa y a los distintos coeficientes de
dilatación de las mismas, estén
“combados”, con una desviación de cinco
micrones de centro a esquinas, de lo que pueden extraerse interesantes
conclusiones ópticas relacionadas con la profundidad de foco
y la curvatura de campo de los objetivos.
Por
otro lado, se mostró sorprendido ante mi pregunta acerca de
la vida útil de los captadores. Según E.P.
–y puedo asegurar que sabe lo que se dice– no
tienen por que degradarse a lo largo de la vida útil de una
cámara de calidad y mucho menos a lo largo de la vida de una
Hasselblad, que incluso en versión digital, está
diseñada y construida para muchos años de
servicio. La posible degradación de los filtros de color de
un CCD o un CMOS vendría dada por la componente ultravioleta
de la luz, y esta queda absorbida por el vidrio óptico. Y
ello sin tener en cuenta los breves tiempos de exposición a
los que se somete un captador. En suma: habría que dejarlo
mucho tiempo al sol directo como para experimentar ese tipo de
problema. Eléctricamente, como dispositivo de estado
sólido que es, debería poder durar muchos
años.
Según
Erland Petterson, la calidad de imagen ofrecida por los objetivos
Hasselblad fabricados por Fuji, sumada a la corrección DAC y
la calidad nativa del captador Kodak, permite
“enfocar” en Photoshop a posteriori hasta un 400%
sin aparición de problemas o artefactos.
Finalmente
comentar que en lo que respecta a aberración
cromática, sacar a los objetivos de sus distancias estimadas
de trabajo, como por ejemplo, especialmente, con tubos de
extensión, tienen consecuencias ópticas
desastrosas por un incremento desorbitado de la aberración
cromática.
Christian
Poulsen, estrategia, posición y futuro de Hasselblad
De la
interesante conferencia de Christian Poulsen, CEO o director de
Hasselblad, se pudo deducir una gran cantidad de
información, especialmente respecto a la
filosofía actual de la empresa, pero también
respecto a la importante evolución técnica que se
espera para los productos actuales y futuros de la firma.
La clave de
la superioridad de las cámaras Hasselblad digitales se
establecería fundamentalmente en el gran tamaño
del pixel (aprox. 0,9 µm) que permite el captador de 38 x 46
mm (dos veces mayor en superficie que el de 24 x 36 mm y cuatro mayor
que los APS-C), tamaño que redunda en una alta calidad de
imagen en lo que respecta a gama tonal y ausencia de ruido. Ello se
vería apoyado por la gran calidad de los objetivos Fujinon
para Hasselblad y la nueva “DAC” o
corrección digital apocromática, así
como por el nuevo estándar de color “Hasselblad
Natural Color Solution”. La ausencia de microlentes y de
filtro anti-aliasing, posible merced al gran tamaño del
pixel, ofrecería una imagen mucho más limpia y
versátil en cuanto a su tratamiento posterior que otros
captadores más pequeños y de densidad equivalente.
Desde
luego, la sincronización con el flash a todos los tiempos de
obturación que permiten los obturadores centrales empleados
actualmente –hasta 1/800 de segundo– se considera
algo irrenunciable para un ámbito de aplicación
profesional.
Para un
futuro inmediato, se trabajará a nivel de visor, a fin de
ajustar su óptica cara a compensar mejor el recorte
producido por el captador, de menor tamaño que el fotograma
de 6 x 4,5 de la película para la que originalmente
está diseñado el visor actual. Igualmente, se
tratará de mejorar el flujo de trabajo, que, siendo muy
bueno con el sistema FlexColor, es considerado por algunos como
excesivamente dependiente de dicho software.
En lo que
respecta a la versión de 39 megapíxeles de la
Hasselblad H2D, y en respuesta a mi pregunta de si no
existía la contradicción de que forzosamente
habría de emplear un tamaño de pixel menor que el
de los captadores de 22 megapíxeles, la respuesta de C.P.
fue, en mi opinión, un tanto “a la
japonesa”, indicando que …”una de las
ventajas sería la posibilidad de hacer
“recortes” de carácter
panorámico sin perdida sustancial de resolución
respecto al captador de 22 megapíxeles”…
¿Detecto
yo una cierta falta de convicción ante ese “39
mp”?
Por cierto… ¡adiós, Xpan, evidentemente!
Además, las últimas noticias, son en el sentido de que
cesa la producción de esa interesante cámara, en gran
parte a causa de unas nuevas normas europeas que especifican que las
soldaduras de los circuitos no deben llevar plomo: rediseñar la
producción de los circuitos no estaría justificado para
una cámara que tiene una clientela potencial relativamente
reducidad, y una demanda acorde.
Las cámaras "clásicas" de la serie llamada ahora "V",
siguen en producción, pero con deslocalización de la
producción de piezas, a fin de poder mantener precios
aceptables. Con el tiempo, se iran desmontando los servicios
técnicos locales, centralizando el servicio en tres grandes
"talleres" en Asia, Europa y Estados Unidos.
Las
futuras cámaras Hasselblad
Y para la
generación siguiente de cámaras Hasselblad, la
tendencia es crear una nueva cámara digital integral,
quizá menos modular, y que utilice una nueva
generación de objetivos, con menor círculo de
cobertura, específicos para el tamaño de captador
de 38 x 46 mm que se considera el estándar para el formato
medio digital. En relación con ello, se estudia la
utilización de nuevos captadores CMOS, que
permitiesen gracias a su capacidad de reacción, prescindir
de los obturadores actualmente utilizados, que son bastante costosos.
No obstante, se considera que esa nueva Hasselblad no
estaría lista hasta dentro de dos o tres años y
según Christian Poulsen, …”no se
parecerá necesariamente a la cámara que aparece
en la pantalla de proyección”…
No
será necesariamente una cámara muy
económica, pero mi opinión personal es que se
aproximaría más a esa
“VolksHasselblad” que necesita la firma para hacer
frente a la competencia de las cámaras de gama alta de Canon.
En ese
sentido, existe una mentalidad interesante entre los directivos de
Hasselblad, y es que, son de la opinión, de que una parte
importante de los fotógrafos profesionales que adquieran un
EOS-1Ds como solución, una vez que agoten sus
límites, pasarán –plenamente
convencidos– a un sistema Hasselblad.
Los responsables de Hasselblad parecen ser conscientes de que un buen
fotógrafo profesional necesita de las soluciones propias de los
desplazamientos, giros y basculamientos que caracterizan a las cámaras
técnicas o "de gran formato". Aunque Hasselblad ofrece
actualmente soluciones limitadas con sus "Arc-Body" y "Flex-Body", con
movimientos potenciados por el menor tamaño del captador (a
igualdad del círculo de cobertura de los objetivos, parece casi
seguro que la firma sueca presentará una nueva y avanzada
solución para la próxima Photokina de este otoño.
Será interesante ver cómo aplican su ingenio.
Puesto que
Hasselblad no es la única firma que ofrece
cámaras digitales de formato medio, y ya está la
Mamiya ZD en la parrilla de salida, la actitud de los responsables de
la firma sueca parece muy interesada ante una situación
técnica poco conocida hasta ahora.
Así,
la propia Hasselblad ha suministrado a Kodak –fabricante de
los captadores CCD para Hasselblad, Leica DMR (*) y Olympus E-1, E-300
y E-500– lo que viene en llamarse una “caja
negra” (black box), una serie de dispositivos
tecnológicos para poder comprobar y caracterizar los CCD a
fin de armonizarlos a las especificaciones de Hasselblad y a fin de
permitir a la firma sueca conocer los límites y
particularidades de los captadores con vistas a la
optimización de sus firm y softwares. Es interesante
constatar que los fabricantes de CCDs, como tales, no tienden a
preocuparse por mucho más que la producción en
sí.
Según
los responsables de Hasselblad (bien entendido) en el caso del captador
DALSA que equipa a la Mamiya ZD, ese tipo de control queda totalmente
en manos del fabricante del captador, y en Suecia están
“expectantes” por poder ver los resultados. He
tenido ocasión se saber que, según las primeras
pruebas realizadas por la prestigiosa revista francesa
“Chasseur de Images” en su próximo
numero de abril, los resultados son soberbios en lo que se refiere a
calidad de imagen, y algo inmaduros en lo que se refiere al software de
manejo de los JPEG. Pero… al tiempo.
(*) La
“colaboración” entre Imacon/Hasselblad y
Leica, parece ser una cuestión finalizada. Christian Poulsen
me manifestó su asombro ante el hecho de que
–hasta le fecha– se hubiesen vendido tres veces
más respaldos Leica Digital Modul R para las Leica R9 y R8
de las estimaciones iniciales.
Respecto a
ese módulo digital, y puesto que los objetivos actuales
Leica-R disponen de ROM, podría darse el caso de que el
firmware y software del respaldo incorporase una versión de
la corrección de la aberración
cromática. A investigar.
Filosofía
En la
filosofía general, flota el concepto de que resulta
importante crear una cámara que sea muy sencilla de manejar,
entender y prestar temporalmente a los fotógrafos
interesados a fin de que puedan comprobar personalmente las bondades
del sistema.
En los
aproximadamente dos años transcurridos desde la subida de
Christian Poulsen desde Imacon a la dirección de Hasselblad,
me parece detectar una interesante, sutil y favorable cambio de actitud
en favor de los valores tradicionales y la herencia de Victor
Hasselblad.
De hecho,
en su conferencia puso un especial énfasis en reconocer como
modelo a seguir tres de los aspectos fundamentales del ideario de
Victor Hasselblad, que serían aproximadamente los siguientes:
•
Pasión por el conocimiento
•
Valentía en la persecución y
consecución de los más altos niveles de calidad y
excelencia
•
Determinación para invertir sin esperar una
rápida realización de beneficios
Respecto a
este tercer punto, Christian Poulsen comentó que durante los
primeros diez años de la compañía
Hasselblad no se produjeron beneficios, y que –como
anécdota– todas las cámaras y
equipamientos Hasselblad que se emplearon en las misiones
lunares… nunca fueron pagadas por la NASA.
Ignoro si
en este momento, según la situación del mercado,
se puede mantener el tercer punto, al menos sin concesiones a los dos
primeros, pero afortunadamente, se afirma que la situación
financiera actual de Hasselblad es perfectamente saneada, en contraste
–según C.P.– con aquella en la que se
encontraba hace aproximadamente dos años. La actitud parece
ahora más positiva y acertada que hace dos años,
los planes parecen ser sólidos y el
“timing”, ahora, el correcto.
Parece
verse un futuro optimista, con la opción no excesivamente
lejana, de poder ofrecer opciones no solo a los fotógrafos
profesionales más establecidos, sino a nueva
generación de fotógrafos profesionales y
aficionados muy avanzados. La Hasselblad “HLD”
–nombre figurado– podría ser esa nueva alternativa.

Hasselblad H2D
©
Valentin Sama
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